jueves, 17 de mayo de 2012

Hablar sobre sus problemas conyugales






Hay mujeres que no estan dotadas sino de poca paciencia.
Así que, si algún problema conyugal se produce, se apresuran a informar a sus padres, sus hermanos y hermanas, e incluso a sus amigas, mientras que conviene pasar por alto esta diferencia que no se merece la menor atención.

Ese acto es una falta de lealtad y una actitud reprobable, así como una prueba de ignorancia y una absurdez, ya que puede ser una causa de destrucción del edificio conyugal.

Un hogar feliz no implica que esté exento de problemas, todo es saber acotar los problemas y manejarlos bien.

Es por eso que conviene a la esposa de tener mucho cuidado de no involucrar a nadie entre ella y su marido, quienquiera que sea.

Si se trata de alguien que los quiere, esto afectará y dañará su corazón .
Por contra, si se trata de alguien que le odia o le envidia, ella se alegrará de su adversidad.

Puede incluso que se ria abiertamente de su desdicha o le proponga una opinión ilusa e inmadura, siendo este hecho la causa de su separación y la destrucción de sus familias.

Es por esta razón que la esposa razonable oculta su vida privada incluso a sus padres, así como a toda persona extraña, excepto cuando la diferencia es demasiado importante y la solución es difícil de encontrar.
Así que ella buscará una solución adecuada a la situación.
O bien cuando el arbitraje entre los esposos es una manera de encontrar una solución que se impone (1).



(1) Véase Nazarat fil- Usra p.73
Extraído del libro "Nueva partida con mi marido"

Sheikh Muhammad ibn Ibrahim al Hamad
http://3ilm.char3i.over-blog.com/article-p-des-problemes-du-foyer-62407245.html
Traducido del francés al casstellano por Um Amina para www.islamentrehermanas.com