viernes, 4 de mayo de 2012

Palabras de Ali Ibn Abu Talib





Él decía: "El bien no consiste en tener mucho dinero y muchos hijos, sino el bién consiste en que tu conocimiento y tu indulgencia crezcan. La vida terrenal es un bien sólo para dos personas, para la que ha cometido un pecado y se corrige arrepintiéndose, y para la que se da prisa en realizar buenas acciones. Un acto acompañado de miedo no puede ser reducido, entonces ¿cómo puede reducirse un acto que es aceptado? Ciertamente, la vida terrenal se va, y  la otra vida se acerca, y cada una de ellas tiene hijos, así que sean hijos de la otra vida y no sean hijos de la vida terrenal, porque hoy en día, es un día de actos sin juicio, y mañana será un día de juicio sin actos. "


Él decía: "La paciencia al nivel de la fe es similar a la cabeza al nivel del cuerpo, y no hay ningún bien en un cuerpo sin cabeza. Existen tres categorías de personas (1): el sabio que tiene un gran conocimiento y una gran práctica, la persona que quiere aprender para ser salvado y aquella que forma parte de la población y de la turba, y que sigue a cualquiera que grazna y  a cada viento que sopla, ella no se ilumina con la luz del conocimiento y ella no se refugia en un  pilar sólido. El conocimiento es mejor que el dinero, ya que la ciencia te protege, mientras el dinero, eres tu el que lo protege. El conocimiento aumenta con la práctica, mientras que el dinero disminuye por el gasto. La ciencia es un juez, mientras que el dinero se hace juzgar. Las ventajas del dinero se desvanecen con su desaparición, mientras que el amodell conocimiento es un acto con el que uno se acerca a Allah. Los amasadores de dinero son personas muertas entre los vivos, mientras que los sabios  están siempre presentes, sus seres están ausentes pero sus parábolas están presentes en los corazones. El conocimiento les ha invadido en su verdadera forma, y ​​han encontrado  flexibilidad en lo que los opulentos encontraban dureza. Están cómodos con algo que el ignorante siente repulsión. Ellos viven en la tierra en cuerpos cuyas almas están aferradas a los seres del más allá, ¡ah! y esto, por deseo ardiente de verlos. Ciertamente, vi a los compañeros de Mohammed, pero hoy en día, no veo nada que se asemeje a ellos. Por la mañana, ellos tenían el cabello despeinado y estaban amarillos, tenían polvo sobre ellos y tenían huellas de lágrimas en sus ojos, pasaban la noche postrados y de pie, leian el Libro de Allah,  alternaban entre sus frentes y sus pies, y por la mañana, invocaban a Allah balanceándose como se balancea el árbol en un día ventoso, y de sus ojos fluían lágrimas hasta tal punto de mojar sus ropas; ¡ por Allah! es como si hubieran pasado la noche distraídos. "



1) Ibn al-Yawzi les ha mencionado en  Sifatu Safwa después Kamil ibn Zayad.

Título: La historia de los compañeros y predecesores piadosos
Autor: Ibn Al Jawzy
Páginas: Página 89-90
Edición: Al Houda
Transcripción: Oumomeya
Sitio Web: http://www.rappel01.fr/article-paroles-d-ali-ibn-abu-talib-98708738.html
Traducido del francés al castellano por Um Amina