domingo, 11 de octubre de 2026

La vergüenza ante Allah, incluso después del perdón

 


La vergüenza ante Allah, incluso después del perdón

 ʿAbd Allah, hijo del imam Ahmad, recoge en el libro al-Zuhd, a través de su cadena de transmisión, de Abu Hurayrah -que Allah esté complacido con él-:

 «El Día de la Resurrección, Allah, Exaltado sea, acercará al siervo, lo pondrá bajo Su protección y lo ocultará de todas las criaturas. Le mostrará su registro mientras se encuentre protegido y le dirá: “¡Oh, hijo de Adam! ¡Lee tu registro!”

 Llegará a una buena acción y una luz iluminará entonces su rostro, mientras su corazón se alegrará. Allah, Exaltado sea, le dirá: “¿La reconoces, siervo Mío?”. Responderá: “Sí, Señor mío, la reconozco”. Allah dirá: “La he aceptado de ti”. Entonces el siervo se postrará ante Allah.

 Allah, Exaltado sea, le dirá: “Levanta la cabeza, oh hijo de Adam, y vuelve a tu registro”.

 El siervo llegará entonces a un pecado, la oscuridad cubrirá su rostro, su corazón se llenará de temor, todos sus miembros comenzarán a temblar y sentirá una vergüenza ante su Señor que solo Él conocerá.

Allah, Exaltado sea, le dirá: “¿Lo reconoces, siervo Mío?”. El siervo responderá: “Sí, Señor mío, lo reconozco”. Allah dirá entonces: “Te lo he perdonado”.

 Así continuará encontrando una buena acción que haya sido aceptada, ante la cual se postrará, y un pecado que haya sido perdonado, ante el cual también se postrará. Las demás criaturas solo verán sus postraciones, hasta el punto de decirse unas a otras: “¡Qué afortunado es este siervo! ¡Nunca desobedeció a Allah!”.

 Sin embargo, ellas no sabrán por lo que el siervo habrá pasado a solas ante Allah respecto a las obras que le haya presentado».


 Una narración de significado similar se transmite de Abu Musa, ʿAbd Allah ibn Salam y otros. Asimismo, la respalda el hadiz del diálogo confidencial de ʿAbd Allah ibn ʿUmar, recogido en as-Sahih, en el que el Profeta ﷺ dijo:

 «Cuando llegue el Día de la Resurrección, Allah llamará a Su siervo, lo pondrá bajo Su protección y le dirá: “¿Acaso no cometiste tal pecado en tal día y tal otro pecado en tal otro día?”. El siervo responderá: “Ciertamente, oh Señor”. Allah dirá: “Yo había ocultado tus pecados en la vida mundana y hoy te los perdono”».

[Al Bujari 2441]

 Todos estos relatos son favorables para aquel que espera que Allah sea indulgente con él y le perdone. ¿Qué pensar entonces de los demás?

 Por eso, en los relatos mursal de al-Hasan encontramos:

«Si Allah quiere ocultar los pecados de Su siervo en el Día de la Resurrección, se los mostrará entre Él y Su siervo y después se los perdonará».

 Así pues, según la más conocida de las dos opiniones, esta regla se aplica tanto a quien se ha arrepentido como a los demás. Abu Sulayman al-Dimashqi la atribuye a la mayoría de los sabios.

Se basaron en el carácter general de los ahadiz y en las palabras del Altísimo:

﴿ وَوُضِعَ الْكِتَابُ فَتَرَى الْمُجْرِمِينَ مُشْفِقِينَ مِمَّا فِيهِ وَيَقُولُونَ يَا وَيْلَتَنَا مَالِ هَٰذَا الْكِتَابِ لَا يُغَادِرُ صَغِيرَةً وَلَا كَبِيرَةً إِلَّا أَحْصَاهَا ۚ وَوَجَدُوا مَا عَمِلُوا حَاضِرًا ۗ وَلَا يَظْلِمُ رَبُّكَ أَحَدًا﴾

«Y se colocará el libro, entonces veréis a los que hayan hecho el mal atemorizados por lo que pueda contener. Dirán: ¡Ay de nosotros! ¿Qué tiene este libro que no deja nada ni pequeño ni grande sin enumerar? Y encontrarán delante lo que hicieron. Tu Señor no va a tratar injustamente a nadie.».

(Al-Kahf, 18:49)


 Esto se ha transmitido de más de un Salaf, entre ellos al-Hasan al-Basri y Bilal ibn Saʿd, el sabio de la región de Sham.

 Ibn Abi al-Dunya, Ibn al-Munadi y otros transmitieron de al-Hasan que se le preguntó acerca de la situación de un hombre que comete pecados y después se arrepiente:

 «¿Son borrados sus pecados?»

 Respondió:

 «No, no será así; Allah necesariamente hará que se enfrente a ellos y le hará responder acerca de ello».

 En la narración de Ibn al-Munadi y otros encontramos:

 «Entonces al-Hasan lloró y dijo: “Si solo tuviéramos que llorar por vergüenza ante Allah en una situación así, sería legítimo que no dejáramos de llorar”».

 Ibn Abi al-Dunya menciona las siguientes palabras de uno de los Salaf:

«No siento ningún sentimiento más intenso que la vergüenza ante Allah».

En el conocido relato transmitido por Abu Nuʿaym y otros, de ʿAlqamah ibn Marthad, se narra que cuando al-Aswad ibn Yazid se encontraba en los últimos instantes de su vida, lloró. Entonces le preguntaron:

 «¿Por qué tanta preocupación?».

 Respondió:

 «¿Cómo no habría de estar preocupado? ¿Y quién tiene más derecho a estarlo que yo? ¡Por Allah! Aunque obtuviera de Allah Su perdón, sentiría vergüenza por aquello que he cometido. Entre un hombre y otro puede haber un pequeño pecado que uno perdone al otro, pero este último no deja de sentir vergüenza por ello».

 De aquí se desprenden las palabras de al-Fudayl ibn ʿIyad:

 ¡Qué vergüenza por tu parte, incluso aunque hayas sido perdonado!».

El sentido de estas palabras es que las consecuencias, la dificultad y la gravedad de los pecados superan con mucho el placer que se experimenta al cometerlos, y sus efectos no desaparecen completamente de quien los cometió, ni siquiera con el arrepentimiento ni con el perdón.


Ibn Rajab Al Hanbali en Fadl ʿIlm as-Salaf ʿala ʿIlm al-Khalaf pág. 81/83

Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/la-verguenza-ante-allah-incluso-despues.html

sábado, 10 de octubre de 2026

El arrepentimiento de un joven ante Ibrahim ibn Adham por los excesos cometidos contra sí mismo

 


El arrepentimiento de un joven ante Ibrahim ibn Adham por los excesos cometidos contra sí mismo


Se relata que un hombre acudió a Ibrahim ibn Adham y le dijo:

«¡Oh Abu Ishaq! He sido muy injusto conmigo mismo. Muéstrame algo que pueda servirme de exhortación y salvar mi corazón».

Ibrahim respondió:

«Si aceptas cinco cosas y las pones en práctica, ninguna desobediencia te perjudicará y ningún placer te arruinará ».

«Te escucho», dijo el hombre.

Ibrahim comenzó:

«La primera: si quieres desobedecer a Allah, el Altísimo, no comas de Su sustento».

El hombre exclamó:

«¿Y qué comeré? ¡Todo cuanto hay en la tierra forma parte de Sus favores!».

Ibrahim dijo:

«Entonces, ¿es apropiado que consumas Su sustento y Le desobedezcas?».

«No. Dame la segunda ».

«Si quieres desobedecerle, no habites en ninguna de Sus tierras».

El hombre dijo:

«Esta es aún más difícil que la primera. Si el Oriente, el Occidente y todo lo que hay entre ambos Le pertenecen, ¿dónde viviré?».

Ibrahim respondió:

«Entonces, ¿es apropiado que consumas Su sustento, vivas en Su dominio y luego Le desobedezcas?».

«No. Mencióname la tercera».

Ibrahim dijo:

«Si quieres desobedecerle mientras dependes de Su sustento y habitas en Su tierra, busca un lugar donde Él no te vea y desobedécele allí».

El hombre dijo:

«Ibrahim, ¿cómo podría hacer eso si Él conoce incluso lo que encierran los pechos?».

Ibrahim respondió:

«Entonces, ¿es apropiado que comas de Su sustento, vivas en Su tierra y Le desobedezcas mientras Él te ve actuar abiertamente contra Él?».

«No. Dime la cuarta».

Ibrahim dijo:

«Cuando el ángel de la muerte venga a tomar tu alma, dile: “Concédeme un plazo para que me arrepienta sinceramente y realice obras rectas por Allah”».

El hombre respondió:

«No me concederá ese plazo».

Ibrahim dijo:

«Si no eres capaz de aplazar la muerte para arrepentirte, sabiendo que no podrás retrasarla cuando llegue, ¿cómo puedes esperar la salvación?».

«Dime la quinta».

Ibrahim añadió:

«El Día de la Resurrección, cuando los ángeles zabaniya (1) vengan a llevarte al Fuego, no los sigas».

El hombre respondió:

«No me dejarán, ni lo tolerarán».

Ibrahim dijo:

«Entonces, ¿cómo puedes esperar la salvación?».

El hombre exclamó:

«¡Ibrahim, basta, basta! Pido perdón a Allah y me arrepiento ante Él».

Y permaneció junto a Ibrahim en la adoración hasta que la muerte los separó.


1. Ndt: Dijo Ibn Kathir en su tafsir: “Los Zabaniya son los ángeles del castigo, encargados de atormentar (a los habitantes del Infierno).”

Fuente: Ibn Qudamah en "Los arrepentidos" pág. 182/183/184

https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en español: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/el-arrepentimiento-de-un-joven-ante.html





Los pecados que se cometen en secreto



Los pecados que se cometen en secreto 

Sheij Farhan al Anzi- que Allah lo preserve-:

En cuanto a los pecados que se cometen en secreto, cuando uno está a solas, estos se encuentran entre los pecados más peligrosos. ¿Por qué? Porque, en esos momentos, la persona olvida que Allah ﷻ le observa y esto es sumamente grave.

Dejar de sentir que Allah le observa.

Cuando alguien comete un pecado a solas, es como si se avergonzara de las personas, pero no se avergonzara de su Creador; como si tuviera presentes a las personas, pero no a su Creador, glorificado y exaltado sea.

Por eso, Allah, جل وعلا, nos ha explicado que hay una clase de personas -pedimos a Allah que nos preserve y nos mantenga a salvo- que temen más a las personas que a Allah. 

Allah تعالى dijo:

﴿ يَسْتَخْفُونَ مِنَ النَّاسِ وَلَا يَسْتَخْفُونَ مِنَ اللَّهِ وَهُوَ مَعَهُمْ إِذْ يُبَيِّتُونَ مَا لَا يَرْضَىٰ مِنَ الْقَوْلِ ۚ وَكَانَ اللَّهُ بِمَا يَعْمَلُونَ مُحِيطًا﴾

(Traducción aproximada de la aleya)

«Quieren esconderse de los hombres pero no pueden esconderse de Allah; Él está con ellos cuando, de noche, traman lo que no Le complace. Allah rodea lo que hacen.».

[Corán 4:108]


Por tanto, cuando una persona se encuentre a solas y esté a punto de cometer un pecado, debe recordar y tener presente que Allah la está observando; que ve dónde se encuentra, conoce su estado y escucha sus palabras.

Por eso, hoy en día, algunas personas, desgraciadamente, son incapaces de cometer un pecado delante de alguien a quien ni siquiera conocen. No pueden cometer un acto infame delante de un desconocido al que no volverán a ver nunca. No obstante, esa misma persona tiene la audacia, el coraje y la temeridad de cometer ese pecado cuando está a solas.

Esto demuestra la debilidad de su práctica religiosa, la debilidad de su fe y su falta de piedad (at-taqwa).

El imam Ahmad رحمه الله repetía muy a menudo estos dos versos de poesía:

Si algún día te encuentras solo con el paso del tiempo, no digas: «Estoy solo», sino di más bien: «Un observador me vigila».

No pienses que Allah se distrae ni siquiera durante una hora, ni que se Le escape aquello que tú mantienes oculto.

Por ello, querido hermano, que Allah te bendiga, los pecados cometidos a solas son extremadamente graves, porque implican una forma de audacia ante Allah.

Y recuerdo, en este contexto y a propósito de este tema, la historia de un joven que acudió a un sabio y le dijo:

«Quiero desobedecer a Allah. Aconséjame (o dame una salida)».

En otras palabras, quería obtener una especie de dictamen jurídico que le permitiera desobedecer a Allah.

Entonces, el sabio le dijo:

«Si quieres desobedecer a Allah, escóndete de la mirada de Allah».

El joven dijo:

«¿Cómo puedo esconderme de la mirada de Allah? ¡Es imposible!».

El sabio le respondió:

«Si quieres desobedecer a Allah, despréndete de Sus favores y prívate de ellos».

Él respondió:

«¿Cómo podría yo privarme de los favores de Allah?».

Luego, el sabio dijo:

«Si quieres desobedecer a Allah, abandona la tierra que pertenece a Allah y vete al reino de otro».

El joven respondió:

«¿Pero adónde iré?».

Entonces, el sabio le dijo:

«¿Acaso no te avergüenzas de desobedecer a Allah mientras vives en Su reino, habitas en Su tierra, disfrutas continuamente de Sus favores y tienes la certeza constante de que Él te observa y te ve? Y, a pesar de todo ello, ¿quieres desobedecerle?».

Entonces, el joven sintió vergüenza y pudor, y abandonó la desobediencia y el pecado.

Esto se aplica, evidentemente, a todo ser humano. Cada persona debe ser consciente de que Allah ﷻ la observa.

Cada persona debe mantener viva en sí misma esta creencia: la de tener presente que Allah, el Altísimo, la observa, y sentir plenamente que Allah la vigila, la ve, escucha sus palabras y conoce su estado.

Nada está oculto a nuestro Señor. Absolutamente nada puede esconderse de Él, Glorificado sea.

https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/los-pecados-que-se-cometen-en-secreto.html

Audio: https://youtu.be/itGVxJ-Bde8

miércoles, 7 de octubre de 2026

La gratitud por conocer la verdad



 La gratitud por conocer la verdad

Sheij Muhammad ibn Salih al-ʿUzaymin رحمه الله dijo:

«Forma parte de la perfección de la gracia de Allah hacia Su siervo que le aclare la verdad mediante medios que apacigüen su corazón.

Si Allah hubiera querido, no le habría aclarado la verdad y habría dejado al individuo vagar a ciegas y perderse en su extravío.

Por ello, corresponde al individuo agradecer a Allah por aquello de la verdad que Allah le enseña, mientras que tantas personas se han extraviado respecto a ella…»


📚 Ahkam min al-Qurʾan al-Karim, t. 1, p. 165.

Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/la-gratitud-por-conocer-la-verdad.html

Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/10/cest-une-completude-du-bienfait-dallah.html


El acercamiento entre los ashʿaríes tardíos y los muʿtazilíes

 El acercamiento entre los ashʿaríes tardíos y los muʿtazilíes

Sheij Muhammad Khalil Harras رحمه الله dijo:

«Quien examine las obras de los ashʿaríes tardíos, como ar-Razi, ʿAdud ad-Din al-Iji, ash-Sharif al-Jurjani, as-Saʿd at-Taftazani, al-Jalal ad-Dawani y otros, constatará que están repletas de intentos de este tipo, encaminados a reducir las diferencias entre las dos escuelas: la de los ashʿaríes y la de los muʿtazilíes.

Al mismo tiempo, no mencionan la vía de los Salaf sino acompañándola de menosprecio y descalificación.

A pesar de ello, se autodenominan, por arrogancia y pretensión, la gente de la Sunnah y el consenso».


📚 Sharh an-Nuniyyah, 1/208.

Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/el-acercamiento-entre-los-asharies.html

Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/10/le-rapprochement-entre-les-asharites.html


martes, 6 de octubre de 2026

No digas insha'a Allah cuando supliques a Allah

 


No digas insha'a Allah cuando supliques a Allah

Audio

 Sheij 'Aziz Farhan Al 'Anzi -que Allah lo preserve-.


El Profeta ﷺ prohibió al musulmán decir: «Oh Allah, perdóname si quieres», «oh Allah, ten misericordia de mí si quieres». Más bien, que sea firme al pedir y que intensifique su deseo, pues Allah no puede ser obligado por nadie.

[Al-Bujari 6339]


Esto es lo que dijo el Profeta ﷺ. Así pues, cuando una persona suplica, debe decir: «Oh Allah, perdóname». No está permitido que diga: «Oh Allah, perdóname si quieres» «oh Allah, ten misericordia de mí si quieres». Es un error. ¿Por qué?

Porque es como si tú prescindieras de Allah, es decir: «Señor, si quieres, me perdonas, y si no quieres, no me perdonas». Este es el significado.

No, que sea firme al pedir, que intensifique su deseo, que se humille y se someta plenamente ante Allah, Glorificado y Exaltado sea.

Este es uno de los errores. Algunas personas dicen: «Oh Allah, perdóname, in sha'a Allah (si Allah quiere)», «oh Allah, ten misericordia de mí, in sha'a Allah (si Allah quiere)». Esto tampoco está permitido.

También Abu Muhammad, cuando suplicas por alguien, tampoco está permitido que digas «in sha'a Allah (si Allah quiere)». Por ejemplo, dices a tu hijo: «Que Allah te conceda el éxito, in sha'a Allah ». No, esto no es correcto.

O dices, por ejemplo, a uno de tus familiares: «Que Allah te perdone, in sha'a Allah ». No, esto no es correcto.

Se debe decir: «Oh Allah, perdónale». «Oh Allah, ten misericordia de él». «Oh Allah, concede el éxito a mi hijo». «Oh Allah, haz que sus esfuerzos tengan éxito». «Oh Allah, protégelo».

Así, no debes añadir «in sha'a Allah (si Allah quiere)». 


Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

https://www.youtube.com/shorts/hwEZENj-C74

La mirada de las mujeres a los hombres

 


La mirada de las mujeres a los hombres 

Audio

Sheij Fahran al Anzi -que Allah lo preserve-.

En principio, que la mujer mire a los hombres es algo permitido, salvo que vaya acompañado de otra intención; como que la mirada sea con el propósito de obtener placer, deseo o algo semejante.

Esto es a lo que se refiere la palabra de Allah, el Altísimo:

﴿ وَقُل لِّلْمُؤْمِنَاتِ يَغْضُضْنَ مِنْ أَبْصَارِهِنَّ وَيَحْفَظْنَ فُرُوجَهُنَّ ...﴾

«Y di a las creyentes que bajen la mirada y guarden sus partes privadas...».

[Corán, 24:31]

Este es uno de los tipos de prohibición, uno de los tipos de preservar la mirada. Porque, de lo contrario, existen muchos otros tipos [de aquello de lo que se debe bajar la mirada], como mirar las partes íntimas, mirar aquello que Allah, عز وجل, no ha permitido [mirar], y entre ello está que la mujer mire a un hombre con placer o con deseo. Esto es lo que está prohibido.

En cuanto a la mirada en general, no hay ningún inconveniente en ello.

Por eso los sabios han señalado que la mujer puede asisitir al sermón del viernes y mirar al hombre (el Imam); asistir a una clase de conocimiento religioso; también va al mercado, va al médico, va [a diferentes lugares]. Nadie ha dicho que la mujer deba cerrar los ojos cuando va al médico, o delante del vendedor, o en el hospital o en una clase de conocimiento. ¿Está claro?

Y el hadiz que se menciona al respecto: «¿Sois vosotras ciegas?», el hadiz de Umm Salamah, es un hadiz débil.

Cuando el Profeta ﷺ ordenó que se sentaran cerca de ʿAbd Allah ibn Maktum, ellas dijeron: «Pero él es ciego». Entonces él les ordenó que bajaran la mirada y les dijo: «¿Y vosotras dos sois ciegas?».

Este hadiz es débil, no es auténtico.

Por lo tanto, la base es la permisibilidad -que Allah os bendiga-, excepto si está acompañada de una intención incorrecta.


La injusticia contra las esposas


 La injusticia contra las esposas

Audio

Sheij Muhammed Ibn Zayd Al Madkhali -que Allah lo preserve-.

Advertimos contra tratar injustamente a las esposas, negándoles la manutención y sin cumplir sus derechos. 

A menudo, algunos maridos -que Allah los guíe- tratan injustamente a las mujeres porque son vulnerables. 

El Profeta ﷺ nos recomendó tratarlas bien: 

«Tratad bien a las mujeres». 

Allah ﷻ también dejó claro que la mujer tiene derechos y deberes que deben cumplirse. 

Cuando uno repasa las suras del Corán, especialmente la sura de La Vaca, encuentra esta misericordia y ve que Allah ordenó la justicia y el buen trato, y prohibió la injusticia, especialmente contra las esposas. 

Por eso, esposo, debes tratar bien a tu esposa. 

La mujer es vulnerable y puede cometer errores. Fue creada de una costilla, y la parte más torcida de la costilla es la superior: si intentas enderezarla, la rompes; y si la dejas permanece torcida, como nos informó el noble Profeta ﷺ. 

Por eso, el hombre debe ser paciente con la mujer.


Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

lunes, 5 de octubre de 2026

Debes saber que la mayoría de las personas no se han desviado sino por...


 Ibn Qudamah رحمه الله dijo:

«Debes saber que la mayoría de las personas no se han desviado sino por temer las críticas de la gente y amar sus elogios.

Así, sus obras terminan ajustándose a aquello que satisface a las personas, con la esperanza de recibir sus alabanzas y por temor a sus críticas.

Esto forma parte de las causas de la perdición, por lo que es obligatorio esforzarse por remediarlo».

📚 Mujtasar Minhaj al-Qasidin, p. 212.


https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/debes-saber-que-la-mayoria-de-las.html

Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/10/sache-que-la-majorite-des-gens-ne-se.html


sábado, 3 de octubre de 2026

Las tres categorías de personas y sus moradas en la otra vida

 


El imam Ibn al-Qayyim رحمه الله dijo:


«Las personas se dividen en tres categorías:

👉 El puro, cuyo bien no está mezclado con ningún mal.

👉 El malo, en quien no hay ningún bien.

👉 Y otros que combinan el bien y el mal.


Sus moradas también son tres:

La morada del bien puro, la morada del mal puro -y estas dos moradas nunca perecerán-, y una morada para quienes han reunido el bien y el mal. Esta última desaparecerá, pues es la morada de los desobedientes.

En efecto, ninguno de los monoteístas pecadores permanecerá eternamente en el Infierno. Después de haber sido castigados en proporción a sus obras, serán sacados del Fuego e introducidos en el Paraíso, de modo que no quedarán sino la morada del bien puro y la morada del mal puro».

📚 Ibn al-Qayyim رحمه الله, Al-Wabil as-Sayyib, pág. 42-43.

https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/10/las-tres-categorias-de-personas-y-sus.html

Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/10/les-gens-sont-repartis-en-trois.html