lunes, 14 de enero de 2013

La vanidad (al-ujb)




Se relató de Abu Huraira - رضي الله عنه - que el Profeta - صلى الله عليه وآله وسلن - dijo: "Mientras un hombre se pavoneaba con dos capas y sentía plena admiración de sí mismo, Allah le hundió bajo la tierra donde no parará de hundirse hasta el Día de la Resurrección ".

El Profeta - صلى الله عليه وآله وسلن - también dijo: " Hay tres cosas que son destructivas: una avaricia a la que uno se rinde, una pasión que se sigue y el hecho de que el individuo se admire a sí mismo."

Se relató que Ibn Mus'ûd - رضي الله عنه - dijo: " La perdición radica en dos cosas: la vanidad (al-ujb) y la desesperación (al-Qunut)." "Si él las reune, es porque la felicidad (as-saada) se obtiene sólo a través de la busqueda (at tabl) y del trabajo (at tashmîr), mientras que el desesperado no busca y el hombre que se admira a sí mismo cree que ya ha obtenido lo que desea, por lo que no se activará".

Mutrif - رحمه الله - decía: "Prefiero pasar la noche durmiendo y levantarme con remordimientos, que pasar la noche de pie en oración y levantarme engreído de mí mismo."

Sepa también que la presunción conduce al orgullo, porque es una de sus causas, ya que la vanidad genera el orgullo y el orgullo genera una gran cantidad de vicios. Esto en el trato con las criaturas. Hacia Allah, la vanidad se refiere a los actos de culto, ya que los encuentra grandes. Es como si los fieles recordaran  a Allah - تعالى - que es él quien los realiza olvidando las bendiciones de Allah en su favor y el hecho de que le ha concedido el éxito para cumplirlos, y  cegándose ante los vicios que afectan a estos actos.
A decir verdad, escudriña los defectos de las obras solo aquel que teme que no se les acepte, porque él le complace y las admira.
 



Extraído de:
Mukhtasar Minhaj al-Qasidin
Par l'Imâm Ibn Qudâma Al-Maqdisî
Página 91
Traducido del francés al castellano por Um Amina