domingo, 30 de agosto de 2026

Los incendios en Argelia: tragedia y llamamiento a la solidaridad

 


Los incendios en Argelia: tragedia y llamamiento a la solidaridad

Sheij Muhammed Tchalabi al Jazairi

En el nombre de Allah, el Clemente, el Misericordioso.

Alabado sea Allah, Señor de los mundos.

Que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre nuestro Profeta Muhammad, así como sobre su familia y todos sus Compañeros.

Dicho esto:

Entre las pruebas más dolorosas que pueden quebrantar el corazón, herir el alma y ensombrecer el espíritu se encuentra la terrible calamidad que ha azotado a nuestra querida patria, Argelia, en estos últimos tiempos: nuevos incendios de una magnitud espantosa y considerable han devastado varias regiones del país, especialmente algunas wilayas del este.

Estos incendios han provocado graves daños y enormes pérdidas.

Han arrasado vastas extensiones de bosques, árboles, campos y tierras agrícolas, así como bienes y propiedades.

También han causado la pérdida de vidas humanas y han provocado a otras personas graves quemaduras y dolorosas heridas.

Además, numerosas familias se han visto obligadas a abandonar sus hogares y marcharse, por temor a la intensidad de las llamas, a su violencia devastadora, a su rápida propagación y a la furia de sus lenguas de fuego.

Según las informaciones oficiales, varias personas han perdido la vida en estos incendios, mientras que decenas de otras han sufrido heridas y quemaduras de diversa gravedad.

Pedimos a Allah -Exaltado sea- que nos conceda, tanto a nosotros como a ellos, salud y protección; que los cubra con Su benevolencia en esta terrible prueba; que fortalezca sus corazones; que alivie su aflicción; que les ayude a superar esta calamidad y que los preserve de todo mal y perjuicio.

Ante pruebas tan dolorosas, corresponde al creyente tener la certeza de que se trata de una prueba decretada por Allah y registrada en la Tabla Preservada cincuenta mil años antes de la creación de los cielos y de la tierra.

Esta convicción lleva al creyente, por un lado, a tener paciencia ante la prueba sin dejarse vencer por la desesperación y, por otro, a regresar a su Señor mediante el arrepentimiento y la petición de perdón.

También le corresponde levantar sus manos hacia Allah en súplica, pidiéndole que haga cesar esta prueba, pues lo que nos alcanza no es sino consecuencia de lo que nuestras propias manos han adquirido, y pedirle que nos perdone y pase por alto nuestras faltas.


Allah -Exaltado sea- dijo:

(Traducción aproximada de la aleya)

«Cualquier dolor que os aflija es a causa de lo que se buscaron vuestras manos, sin embargo Él pasa por alto muchas cosas..»

(Ash-Shura, 42:30).


Por tanto, este no es en absoluto el momento de lamentarse, entristecerse excesivamente o consumirse en los remordimientos.

Tampoco es el momento de decir: «¡Si tan solo hubiera hecho esto, no me habría sucedido aquello!»

Tales pensamientos no sirven absolutamente de nada en una situación semejante y no alejan ni la tristeza ni la aflicción.

Por el contrario, no hacen sino abrirle a Satanás una puerta hacia el alma del creyente.

Nuestro Profeta ﷺ dijo en un hadiz auténtico:

«Hay tres cosas que quien las posea saboreará la dulzura de la fe», y mencionó entre ellas:

«Que tenga la certeza de que lo que le estaba destinado no podía dejar de alcanzarle, y que lo que no le estaba destinado no podía alcanzarle.»

Por tanto, lo que se nos pide es multiplicar las súplicas por nuestros hermanos y hermanas que viven en las regiones afectadas, para que Allah les conceda paciencia y recompensa, al tiempo que se hace un llamamiento a la cooperación, la solidaridad y la ayuda mutua.


Debemos tender la mano a las personas afectadas, ayudar a las familias damnificadas según las posibilidades de cada uno y hacer todo aquello que pueda aliviar su prueba, disminuir su aflicción y aliviar su sufrimiento.


El Profeta ﷺ dijo:

«Quien alivie a un creyente de una dificultad entre las dificultades de este mundo, Allah le aliviará de una dificultad entre las dificultades del Día de la Resurrección.»

(Narrado por Muslim).


También es necesario llamar firmemente la atención sobre el hecho de que, entre los crímenes más graves y las formas más evidentes de corrupción en la tierra, se encuentra provocar deliberadamente incendios en los bosques, poniendo así en peligro la vida de la población y los bienes de los ciudadanos.

Tal acto es aborrecido por Allah y expone a su autor a un severo castigo.

Asimismo, está castigado por la ley.

Lamentablemente, algunos pueden cometer tales actos por un interés personal insignificante o  -lo que es aún más grave- como parte de un plan organizado por alguna parte que les haya pagado a cambio de cometer este crimen.

Otros podrían incluso actuar por venganza o por envidia hacia la seguridad, la tranquilidad, la estabilidad y la prosperidad de las que nuestro país, Argelia, ha disfrutado durante estos últimos años -y todas las alabanzas pertenecen a Allah-.

Allah -Exaltado sea- dijo:

 (Traducción aproximada de la aleya)

«...y no busques corromper la tierra; es cierto que Allah no ama a los corruptores.»

(Al-Qasas, 28:77).

Sin embargo, paralelamente, no corresponde a la gente apresurarse a acusar a una persona u otra, ni difundir informaciones que no hayan sido verificadas.

La verificación y la prudencia a la hora de transmitir información forman parte del camino de la gente de la Sunnah.

Allah -Exaltado sea- dijo:

 (Traducción aproximada de la aleya)

«¡Vosotros que creéis! Si alguien, que no es digno de confianza, os llega con una noticia, aseguraos antes; no vaya a ser que, por ignorancia, causéis daño a alguien y tengáis luego que arrepentiros de lo que hicisteis.»

(Al-Hujurat, 49:6).


Palabras de reconocimiento y gratitud

En estas dolorosas circunstancias y ante esta inmensa calamidad, no podemos sino dirigir, con profunda gratitud y sinceras súplicas, nuestro reconocimiento a los hombres de la Protección Civil, a los miembros del Ejército Nacional Popular, de la Gendarmería Nacional y de la Policía, a las autoridades locales, a los agentes forestales, así como a todos aquellos que se encuentran sobre el terreno y a cada ciudadano que haya participado, de cerca o de lejos, en las operaciones de extinción, rescate o auxilio.

Que Allah los recompense con la mejor de las recompensas por los servicios prestados al país y a sus habitantes; que bendiga sus esfuerzos, los proteja de todo mal y los devuelva sanos y salvos junto a sus familias.

Que Allah recompense también a todo aquel que haya contribuido a salvar una vida, apagar un incendio, socorrer a una persona herida, proteger una vivienda o ayudar a una persona afectada por la catástrofe.

Nuestro agradecimiento se dirige igualmente a todos aquellos que han participado en la atención prestada a los heridos: médicos, enfermeros y demás personal sanitario.

También se extiende a cada ciudadano que espontáneamente haya abierto las puertas de su casa a las personas afectadas, que las haya auxiliado según sus posibilidades o que les haya prestado cualquier tipo de ayuda, contribuyendo así a apoyarlas, aliviar su sufrimiento, tranquilizar sus corazones y reparar sus penas.


En conclusión

Pedimos a Allah -Exaltado sea- que preserve a Argelia y a su pueblo de todo mal, perjuicio y fitnah; que facilite la extinción de estos incendios y permita que sean completamente controlados; que conceda seguridad y bienestar al país y a sus habitantes; que preserve las vidas y los bienes; que conceda Su misericordia a los fallecidos; que cure a los heridos; y que sustituya a los damnificados aquello que han perdido por algo mejor.

Ciertamente, Él es el Dueño de todo ello y tiene pleno poder sobre todas las cosas.

¡Oh, Allah! Preserva nuestro país y a su pueblo, y mantén sobre nuestra tierra la bendición de la seguridad, la fe, la tranquilidad y el Islam.

Que la paz y las bendiciones de Allah sean sobre nuestro Profeta Muhammad, así como sobre su familia y todos sus Compañeros.

Blida el 15/03/1448 correspondiente a 28/08/2026

Vuestro hermano : m’hamed Tchalabi


Descarga: حرائق_الجزائر،_فاجعة_ودعوة_للتضامن_


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