La tumba puede convertirse en un jardín de los jardines del Paraíso o en una fosa de las fosas [del Infierno].
وَ الْقَيْرُ رَوْضَةً مِنْ رِيَاضِ الْجَنَّةِ، أَوْ حُفْرَةٌ مِنْ حُفَرِ النَّيْرَانِ.
«La tumba es un jardín de los jardines del Paraíso o una fosa de las fosas [del Infierno].»
Ibn Abi al-'Izz dijo:
Todo ser humano experimentará, si lo merece, el castigo del mundo intermedio llamado Barzaj, independientemente de que haya sido enterrado o no. Es decir, aunque alguien muera ahogado, quemado, despedazado o de cualquier otra forma, si merece el castigo establecido para el mundo del Barzaj, no podrá escapar de él.
Existen tres moradas:
- La vida de este mundo (ad-Dunya).
- El mundo intermedio (al-Barzaj).
- La morada definitiva de la vida postrera(Dar al-Qarar).
Para cada una de estas moradas, Allah ha establecido unas normas relacionadas con el cuerpo y el alma:
- En la vida de este mundo, el cuerpo predomina sobre el alma.
- En la morada intermedia (Barzaj), el alma predomina sobre el cuerpo.
- En la vida postrera, el cuerpo y el alma estarán plenamente unidos y presentes.
El fuego de la tumba, aunque es real y terrible, no puede ser percibido por quienes permanecen en este mundo. Incluso si dos tumbas estuvieran una junto a la otra, el difunto de una de ellas no percibiría el fuego o el castigo que pudiera estar sufriendo el ocupante de la tumba vecina.
Autor: Abu Ja'far at-Tahawi en "La Tahawiya" pág. 221
Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado
Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/07/la-tumba-puede-convertirse-en-un-jardin.html

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