sábado, 23 de julio de 2011

Los medios que fortalecen la fé✅



Pregunta: ¿Cómo puede un hombre fortalecer su fe, ya que  rara vez  lee versículos del Corán cuyo significado no le hacen raccionar?


 Respuesta: De cualquier modo, este hombre cree claramente en el último día. Sin embargo, tiene el corazón duro. La dureza de corazón es común en estos días y entre sus causas, está el alejamiento de la adoración y la humillación absoluta ante Allah, Glorificado sea. Si el hombre adora a Allah en el verdadero sentido del término, si se humilla ante Él, él encontrará en su corazón una dulzura y un temor, de igual modo, si él medita sobre el significado de los versículos coránicos, tales como el dicho del Altísimo:

{Si le hubiéramos hecho descender este Corán a una montaña, la habrías visto humillada y partida en dos, por temor de Allah...}[1]

 Además, entre las causas de la dureza del corazón, está el hecho de ser probado por los beneficios de la vida de este mundo y de nuestra época, y los multiples problemas de la vida. Es por esta razón por la que la gente joven que aún no han gustado estas pruebas, sienten más miedo y lloran con más facilidad que los adultos.

Podemos notar esto  aquí en la Mezquita Sagrada de La Meca, durante la oración de la noche: jóvenes de unos dieciocho años, al oír los versículos que anuncian el castigo de Allah (al-Wacîd) y los que anuncian la recompensa de Allah (al-Targhib), lloran más que la gente mayor que ellos, porque sus corazones son más tiernos y no están apegados a la vida y no se preocupan por sus problemas cercanos o  lejanos.

Mi consejo para estos hermanos es que ocupen su corazón y su mente con lo que está en relación con su  religión, leer el Corán tranquilamente y meditando, y repasar los ahadiz que hablan de las promesas y las  recompensas y los que hablan del castigo, porque esto ablanda los corazones.


  Fatwa del Sheij Muhammad Uzaymin
Majmuc  Durus wa Fataawa al-Haram al-Makki, Tomo 3, página 380.


[1] De la Concentración, v. 21.


Tomado de: http://al-haqq.over-blog.org/article-34324086.html
Traducido al castellano por Umm Amina