Sheij Muhammad ibn Salih al-'Uzaymin رحمه الله dijo:
En el hadiz de 'Aishah que el autor ha citado, el Profeta ﷺ dijo:
«Cuando Allah quiere el bien para un gobernante, le asigna un ministro verídico: si olvida, se lo recuerda; y si recuerda, le ayuda. Pero si Allah quiere para él otra cosa distinta, le asigna un mal ministro: si olvida, no se lo recuerda; y si recuerda, no le ayuda.»
Asimismo, el Profeta ﷺ informó que Allah no envió a ningún profeta ni hizo suceder a ningún califa sin que tuviera dos clases de personas a su alrededor: una buena compañía que le ordena el bien y lo exhorta, y una mala compañía que le señala el mal y le incita a cometerlo.
Después dijo:
«Y está protegido aquel a quien Allah protege.»
Esto es algo que puede observarse en la realidad. Encuentras entre los gobernantes a algunos que son piadosos en sí mismos y desean el bien; pero Allah ha decretado para ellos malos compañeros -que Allah nos preserve de ello- que los apartan del bien que desean hacer, les embellecen el mal y lo convierten en algo aborrecible para los siervos de Allah.
Y también encontrarás gobernantes que, en sí mismos, no son rectos; sin embargo, están rodeados de una buena compañía que les indica el bien, los anima a practicarlo y les señala aquello que fortalece el afecto entre ellos y sus súbditos, hasta que terminan rectificándose y mejorando su situación.
Y está protegido aquel a quien Allah protege.
Si esto ocurre con los gobernantes, entonces examínate a ti mismo. Si ves que tus compañeros te indican el bien, te ayudan a realizarlo, que cuando olvidas te lo recuerdan y cuando ignoras algo te lo enseñan, entonces aférrate a ellos con firmeza.
Pero si entre tus compañeros encuentras a alguien que es negligente contigo y no le importa si pereces o te salvas, e incluso quizá se esfuerza por llevarte a la perdición, entonces ten mucho cuidado con él, pues es un veneno mortal -que Allah nos preserve-. No te acerques a personas así; al contrario, aléjate de ellas y huye de ellas como huirías de un león.
La persona verdaderamente agraciada por Allah no es la que es torpe como una piedra, sino la que es inteligente y perspicaz, semejante al cristal: es sólido, pero gracias a su transparencia permite ver lo que hay detrás.
Así, tendrá fuerza y firmeza, al mismo tiempo que poseerá vigilancia y discernimiento, de modo que sabrá -como si viera lo oculto- distinguir lo que le beneficia de lo que le perjudica. Se aferrará a aquello que le beneficia y evitará aquello que le perjudica.
Pedimos a Allah que nos conceda a nosotros y a todos los musulmanes el éxito.
📚 Extraído de la explicación de Riyad as-Salihin, vol. 5.
https://t.me/elconocimientolegislado
Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/08/cuando-allah-quiere-el-bien-para-un.html
Tomado: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/08/lorsque-allah-veut-du-bien-pour-un-emir.html


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