Extracto de una exhortación del Sheij Salih ibn Muhammad al-Budeir
Alabado sea Allah, Quien ha ensanchado los pechos de la gente del Islam con la guía, y ha oscurecido los corazones de los opresores, de modo que sus corazones no llegan a comprender la sabiduría.
Testifico que no hay divinidad digna de adoración excepto Allah, el Único, sin asociados, Dios Único y Eterno.
Y testifico que Muhammad es Su siervo y Su Mensajero; ¡qué excelente siervo y qué noble guía!
¡Y qué bendita descendencia!
Que la paz y las bendiciones de Allah sean con él, con su familia y sus compañeros, hasta el día en que Él resucite a la gente para el Juicio Final.
¡Siervos de Allah!
Temed a Allah, pues Su temor es la mejor de las provisiones y Su obediencia es la más elevada de las obras.
(Tradución aproximada de la aleya)
¡Vosotros que creéis! Temed a Allah y hablad acertadamente. Él hará buenas vuestras acciones y os perdonará las faltas.Y quien obedece a Allah y a Su mensajero ha triunfado con gran éxito.
(S. Ahzab, 70, 71)
¡Oh musulmanes!
La gente del Islam vive, gracias a esta religión, una vida noble y buena. Saborean la dulzura de la fe, la certeza, la serenidad, el bienestar que proviene de la obediencia y el placer de la adoración.
Las enseñanzas de esta religión constituyen una gran protección contra la perversión y contra las pasiones perversas. Protegen al ser humano de los impulsos descontrolados de su instinto y de la tiranía de sus deseos, y disipan sus preocupaciones y sus tristezas.
No hay nadie más rico que quien pone en práctica la religión de Allah, aunque sea pobre; ni hay nadie más pobre que quien se opone a la religión de Allah, aunque sea rico.
¡Oh musulmanes!
Entre las cosas que entristecen al creyente celoso de su religión está ver que algunos musulmanes buscan la felicidad fuera del Islam. Se complacen en aquello que contradice esta religión y aplican venenos sobre las enfermedades en lugar de remedios, creyendo buscar la salud y la curación mientras siguen los deseos y las pasiones.
Entre ello se encuentra que, en nuestros días, muchas personas escuchan instrumentos de distracción y música, los cuales se han convertido para ellos en un supuesto alivio. Se apoyan para ello en argumentos débiles, dudas sin fundamento y palabras falsas con las que pretenden declarar lícita la música.
Quienes promueven esto son personas que han caído en la tentación, siguiendo las pasiones y dejándose arrastrar por las voces de las cantantes.
El Profeta ﷺ nos advirtió de ello cuando dijo:
«Habrá en mi comunidad personas que considerarán lícitos la seda, el alcohol (bebidas alcohólicas) y los instrumentos musicales de cuerda».
(Transmitido por Ahmad y Abu Dawud)
¡Oh musulmanes!
Es un grave error y una clara aberración que alguien, entre la gente de conocimiento y de la fe, afirme que la música tal como se conoce hoy es lícita.
Una música cargada de corrupción, que conduce a la ruina, que describe miradas y atributos del ser amado, que aviva reproches y deseos ardientes; una voz satánica que penetra en los corazones, los excita y los empuja hacia las pasiones del extravío, la pérdida y la agitación: cantos amorosos, risas, gritos, bailes y balanceos, olores desagradables que irritan el sentido del olfato, y la impudicia que llena los oídos y los tapona.
¡Oh musulmanes!
¿Cómo puede una persona dotada de razón permitir que su alma honorable caiga?
¿Cómo puede permitir que su alma honorable se vea arrastrada a una depravación como esta, que los corazones creyentes detestan y que las naturalezas sanas rechazan?
Según Jabir -que Allah esté complacido con él-, el Profeta ﷺ dijo:
“No prohibo el llanto, pero se me prohibieron dos tipos de voces absurdas y depravadas: una voz en una melodía de distracción, juegos y canción del diablo; y una voz en momentos de calamidad, acompañada de golpes en el rostro, rasgadura de ropa y lamentos del diablo.”
(Transmitido por Al Hakim)
Según Anas -que Allah esté complacido con él-, el Profeta ﷺ dijo:
“Dos voces son maldecidas en este mundo y en el Otro: la voz de quien canta al recibir un bien, y el lamento de quien recibe un mal.”
(Transmitido por Al Bazzar)
Oh musulmanes!
Los versículos del Corán prohíben la música. Allah سبحانه dijo:
وَمِنَ النَّاسِ مَن يَشْتَرِي لَهْوَ الْحَدِيثِ لِيُضِلَّ عَن سَبِيلِ اللَّـهِ بِغَيْرِ عِلْمٍ وَيَتَّخِذَهَا هُزُوًا ۚ أُولَـٰئِكَ لَهُمْ عَذَابٌ مُّهِينٌ ﴿٦
(Traducción aproximada de la aleya)
{Hay hombres que compran palabras frívolas para extraviar del camino de Allah sin conocimiento y las toman a burla. Esos tendrán un castigo infame.
(S. Luqman, aleya 6)
El Profeta ﷺ dijo:
«Está prohibido vender a las cantantes, comprarlas y comerciar con ellas; el dinero obtenido de su venta es ilícito. Este versículo fue revelado a causa de ello.»
(Transmitido por at-Tabarani)
ʿAbdullah ibn Masʿud رضي الله عنه dijo:
«Se trata de la música, ¡por Aquel fuera de Quien no hay otra divinidad!»
¡Oh musulmanes!
La música es la voz del Shaytán: induce a las personas hacia la depravación y la desobediencia.
Por ello, todo musulmán debe apartarse de ella y rechazarla.
Allah, Exaltado sea, dijo:
(Traducción aproximada de la aleya)
{Seduce con tu voz a quien puedas, reúne contra ellos tu caballería e infantería, asóciate a ellos en los bienes e hijos y hazles tener falsas esperanzas. Sin embargo lo que el Shaytán les promete no es sino un engaño.}
(S.Al-Isra, aleya 64)
¡Siervos de Allah!
Abandonad las canciones y los instrumentos de distracción, pues son los exploradores de la corrupción, las redes del Shaytán y los conjuros que conducen a la fornicación.
Yazid ibn al-Walid dijo:
«¡Oh hijos de Umayya! Guardaos de la música.
Disminuye el pudor, incrementa los deseos y destruye la nobleza del alma.
Sustituye a las bebidas alcohólicas y produce los mismos efectos que la embriaguez.»
ʿUmar ibn ʿAbd al-ʿAziz escribió al instructor de su hijo:
«Que la primera certeza que le inculques en tu enseñanza sea el odio a las distracciones, cuyo origen procede del Shaytán y cuya consecuencia es la ira del Misericordioso.
Pues me ha llegado, por personas dignas de confianza entre la gente del conocimiento, que frecuentar los lugares donde se tocan instrumentos musicales, escuchar canciones y sentir agrado por escucharlas, hace crecer la hipocresía en el corazón, del mismo modo que el agua hace crecer la hierba.»
Y también escribió una carta a ʿAmmar ibn al-Walid en la que le dijo:
«El hecho de que permitas los instrumentos de música y las canciones es una innovación en el Islam; y estuve a punto de enviarte a alguien que te rompiera la cabeza.»
(Transmitido por an-Nasa’i)
¡Oh musulmanes!
Evitad las causas de la ira de Allah. La difusión de la música y de los instrumentos musicales forma parte de las causas que atraen la ira de Allah y el descenso de Su castigo.
Según Abu Malik al-Ashʿari رضي الله عنه, el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«Habrá gente de mi comunidad que beberá bebidas embriagantes, llamándolo con otro nombre; se tocarán instrumentos musicales ante ellos y habrá cantantes. Allah hará que la tierra los trague y los transformará en monos y cerdos.»
(Transmitido por Ibn Majah)
Según ʿImran ibn Husayn رضي الله عنه, el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«En esta comunidad habrá hundimientos de la tierra, transformaciones y una lluvia de piedras sobre la gente.»
Alguien preguntó: “¿Cuándo ocurrirá eso, oh Mensajero de Allah?”
Él respondió: «Cuando surjan las cantantes y los instrumentos musicales.»
(Transmitido o por at-Tirmidhi)
Ad-Dahhak dijo:
«La música corrompe el corazón y es causa de la ira de Allah.»
¡Siervos de Allah!
El contenido de la música, su realidad, su motivación, su objetivo, sus consecuencias y su fruto giran todos en torno a poemas perversos y pervertidos.
Encierra aquello que Allah detesta y no ama:
La arrogancia por poseerla, la satisfacción por haberla alcanzado.
Y puede llegar incluso a la recitación de poemas que contienen palabras de incredulidad, contrarias a lo que Allah ha revelado a Su Mensajero ﷺ.
Observad lo que les ocurrió a quienes escuchaban la música y las canciones.
Observad lo que les ocurrió como consecuencia del mal y la corrupción que estas provocan.
Comprenderéis entonces cuál es la verdadera realidad de la música: malas consecuencias y un final funesto.
Para que todo aquel que tenga discernimiento reconozca, en los rasgos de sus rostros, en la vileza de sus palabras y en sus maneras de moverse y comportarse:
(Traducción aproximada de a aleya)
{Y aquel cuya perdición es voluntad de Allah, tu no tienes nada que hacer por él ante Allah.}
(S. Al Maida, aleya 41)
Cuando se preguntó a Malik ibn Anas رحمه الله acerca de ciertas personas de su época que permitían escuchar música, respondió:
«Para nosotros, quienes hacen eso son los perversos.»
¡Oh musulmanes!
Escuchar música y apegarse a ella es uno de los mayores ardides con los que el demonio atrapa los corazones de los ignorantes, apartándolos de la escucha del Noble Corán.
Ash-Shafiʿi رحمه الله dijo:
«He dejado en Bagdad algo que los impíos llaman tarbir, con lo cual alejan a la gente del Corán.»
¡Allahu Akbar!
Si estas palabras se dijeron acerca del tarbir —que no era sino poesía recitada para exhortar a las personas a abandonar los placeres de este mundo, entonada por alguien que golpeaba con un palo un trozo de cuero seco—, ¿qué se puede decir entonces de una música que se asemeja al alcohol, a la que llaman “arte”, cuando no es sino pasión desenfrenada y palabras obscenas, que desgarran los corazones y perturban los nervios?
¡SubhanAllah!
¡Cómo se han extraviado las mentes y se han corrompido las comprensiones!
(Traducción aproximada de la aleya)
{Y es verdad que no son los ojos los que están ciegos sino que son los corazones que están en los pechos los que están ciegos.}
(S. Al Hajj, aleya 46)
¡Oh siervos de Allah!
El oído es un gran depósito y un inmenso favor que Allah —Exaltado sea— ha concedido a Sus siervos.
Él les ha ordenado preservarlo y les ha informado que serán responsables de su uso.
Escuchar voces acompañadas de tambores, instrumentos musicales y guitarras constituye una ingratitud hacia los favores de Allah y un uso de Sus dones en la desobediencia a Él —Glorificado sea—.
Se narró de Abu Hurayrah -que Allah esté complacido con él- que el Mensajero de Allah ﷺ dijo:
«El adulterio de los ojos es la mirada; el adulterio de los oídos es escuchar; el adulterio de la lengua es la palabra; el adulterio de la mano es golpear; el adulterio del pie es caminar (todo en la desobediencia a Allah); el corazón desea y anhela, y luego las partes íntimas lo confirman o lo rechaza.»
(Transmitido por Muslim)
¡Oh musulmanes!
Exaltar la música y los instrumentos musicales, tomar a los cantantes como referentes y honrarlos, equivale a invitar a la gente al extravío y apartarla de la práctica del Corán y de la Sunnah del Mensajero de Allah ﷺ, cuando él dijo:
«Quien invite a un extravío cargará con un pecado similar al de quienes lo sigan, sin que ello disminuya en nada los pecados de estos.»
(Transmitido por Muslim)
¡Oh musulmanes!
Resulta asombroso ver a una comunidad que canta tocando tambores mientras está cargada de heridas y sangre, con montañas de cráneos y miembros desgajados; mientras su tierra, su honor y sus lugares sagrados son atacados mañana y noche.
A pesar de ello, canta y se entretiene, como si no existieran guerras devastadoras, acontecimientos destructores, conflictos continuos y pueblos enteros de musulmanes muriendo.
Buscamos refugio en Allah contra la muerte de los corazones y la ceguera espiritual.
¡Oh musulmanes!
¡Protegeos!
¡Protegeos a vosotros mismos y a vuestros oídos de las distracciones y de las canciones del demonio!
Participad en los jardines del Paraíso —las asambleas del recuerdo de Allah—, en las reuniones de recitación del Corán y en el estudio de la Sunnah de la mejor de las criaturas, que la paz y las bencidiones sean con él.
Cosecharéis sus frutos: la guía, la comprensión, la piedad, el rechazo de las pasiones, la vida de los corazones, el remedio y la curación, el éxito y discernimiento correcto.
Y sed de aquellos de quienes Allah —Exaltado sea— dijo:
(Traducción aproximada de la aleya)
{Los que no dan testimonio de la mentira y cuando pasan junto a la frivolidad lo hacen con nobleza.}
(S.Al Furqan, aleya 72)
Y sed también de aquellos de quienes Allah —Exaltado sea— dijo:
(Traducción aproximada de la aleya)
{Los que de la frivolidad se apartan.}
(S.Al Muminun, aleya 3)
Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

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