lunes, 28 de septiembre de 2026

Tener relaciones con el cónyuge pensando en otra persona

 



Tener relaciones con el cónyuge pensando en otra persona  

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Sheij Muhammad Bamusa -que Allah lo preserve-.


Pregunta: ¿Cuál es el veredicto sobre aquel que mantiene relaciones con su esposa mientras imagina que mantiene relaciones con otra mujer? Y lo mismo al contrario.

Respuesta: Los juristas -que Allah tenga misericordia de ellos- discreparon acerca del hombre que mantiene relaciones con su esposa mientras imagina a otra mujer, y también acerca de la mujer que mantiene relaciones con su marido mientras imagina a otro hombre.


Ellos discreparon -que Allah tenga misericordia de ellos- sobre este asunto.

 Al igual que al-Hafiz al-‘Iraqi -que Allah tenga misericordia de él- lo mencionó en "Tarhu at-Tathrib", e Ibn Hayar al-Haytami en su libro "Tuhfatu al-Muhtay", e Ibn al-Hajj al-Maliki -que Allah tenga misericordia de él-, en su libro "al-Madkhal", e Ibn ‘Abidin en "Al- Hashiyah", asimismo Ibn Muflih en "al-Adab ash-Shar‘iyyah". También mencionaron este asunto Yalal ad-Din as-Suyuti y más de uno entre la Gente de Conocimiento.

Por tanto, esta no es una cuestión nueva. Estos grandes sabios hablaron de ella hace mucho tiempo.

En resumen, los sabios -que Allah tenga misericordia de ellos- discreparon sobre este asunto en dos opiniones.

La mayoría de los sabios sostuvo que esto se considera prohibido. Dijeron: «Este acto es ilícito (haram)». Esta es la opinión de los hanafíes, los malikíes, los hanbalíes y algunos shafi‘íes.

Más aún, algunos de ellos lo consideraron una forma de fornicación (zina).

Es decir, la mayoría dijo: «Es haram; este acto está prohibido». Pero algunos de los que dijeron que está prohibido dijeron que es fornicación (zina), es decir, algo todavía más grave.

Y se apoyaron en numerosas pruebas. Entre ellas, dijeron: así como Allah, Glorificado y Exaltado sea, prohibió mirar aquello que no está permitido, pues Allah dijo:

﴿ قُل لِّلْمُؤْمِنِينَ يَغُضُّوا مِنْ أَبْصَارِهِمْ وَيَحْفَظُوا فُرُوجَهُمْ...﴾

«Y di a los creyentes que bajen la mirada...»,

[Coran, 24:30]

y dijo:

 ﴾...وَقُل لِّلْمُؤْمِنَاتِ يَغْضُضْنَ مِنْ أَبْصَارِهِنَّ﴿ 

«Y di a las creyentes que bajen la mirada...».

[Coran, 24:31]

Así pues, prohibió la mirada. El hombre no debe mirar a una mujer ajena y la mujer no debe mirar a un hombre ajeno. Esto está prohibido.

Dijeron: así como Allah prohibió mirar aquello que no está permitido, del mismo modo prohibió pensar en ello. Prohibió pensar en lo prohibido, debido a Su palabra:

﴿ وَلَا تَتَمَنَّوْا مَا فَضَّلَ اللَّهُ بِهِ بَعْضَكُمْ عَلَىٰ بَعْضٍ...﴾

«No ansiéis aquello con lo que Allah ha favorecido a unos sobre otros...».

[Coran, 4:32]

Así pues, prohibió el deseo, y el deseo tiene lugar en el corazón. Prohibió el deseo del mismo modo que prohibió la mirada.

Y por las palabras del Profeta ﷺ, como aparece en los dos Sahih, en el hadiz de ‘Umar -que Allah esté complacido con él-:

«Las obras son según las intenciones y cada persona será recompensada según su intención».

Y por las palabras del Profeta ﷺ, como aparece en los dos Sahih, en el hadiz de Abu Hurayrah. Dijo el Profeta ﷺ:

«Ha sido escrito para el hijo de Adam su parte de fornicación (zina), y esto le alcanzará inevitablemente. La fornicación de los ojos es la mirada; la fornicación de los oídos es escuchar; la fornicación de la lengua es hablar; la fornicación de  la mano es tocar; la fornicación del pie son los pasos; y el corazón desea y anhela. Y el órgano sexual confirma eso o lo desmiente».


Presta atención a esto: «Y el corazón desea y anhela. Y el órgano sexual confirma eso o lo desmiente».

Ibn al-Hajj -que Allah tenga misericordia de él- dice en su libro, "al-Madkhal":

«Y le corresponde al musulmán protegerse de esta mala costumbre que se ha extendido de manera general».

Esto era en aquella época, antes de internet, antes de las antenas parabólicas, de los canales, de los teléfonos móviles, de los vídeos, de los periódicos, de las revistas, del desnudamiento, de la inmoralidad y del exhibicionismo. Antes de todo esto, dijo:

«De esta mala costumbre que se ha extendido de manera general». 

Que consiste en que, cuando un hombre ve a una mujer que le gusta y después va con su esposa (para mantener relaciones íntimas), pone ante sus ojos la imagen de aquella mujer que había visto.

Así lo dijo -que Allah tenga misericordia de él-: cuando un hombre ve a una mujer que le gusta y después va con su esposa (para mantener relaciones íntimas), mantiene ante sus ojos la imagen de aquella mujer que había visto.

«Y esto es una forma de zina (fornicación)».

¡Somos de Allah y hacia Él hemos de volver!, por la existencia de la ignorancia y, más aún, por la ignorancia acerca de la propia ignorancia.

Así lo dijo Ibn al-Hajj -que Allah tenga misericordia de él-.


Y lo que ha mencionado no se limita únicamente al hombre. La mujer también está incluida en ello; más aún, es todavía más grave, como el señala.

Ya que, en estos tiempos, lo habitual es que salgan o incluso si no salen, miren.

Es decir, aunque una mujer no abandone su hogar, observa a los hombres, lo ve en canales e televisión, pantallas, revistas, teléfonos móviles e internet.

Si ve a alguien que le resulta atractivo, esa imagen puede quedar grabada en su mente. Luego, cuando está con su esposo, evoca aquella imagen y la mantiene presente en su imaginación.

«Por tanto, cada uno de ellos se encuentra, en este sentido, en la posición de quien comete zina.»

Fin de sus palabras -que Allah tenga misericordia de él-.

Nota del traductor: El autor se refiere al hombre y a la mujer que, cada uno por su parte, mantiene relaciones con su propio cónyuge mientras tiene presente en su mente la imagen de otra persona. Por tanto, no se refiere al cónyuge que no participa en este acto.

Este es un asunto peligroso. Debemos temer a Allah, Glorificado y Exaltado sea, pues Él es quien conoce la traición de los ojos y lo que ocultan los corazones.

Y así, el hombre imagina a otra mujer, o imagina a un joven hermoso, atractivo, joven e imberbe; esa imagen queda fijada en su pensamiento, en su mente y en su imaginación.

Asimismo, aquel que practica la masturbación y se imagina a una mujer, o imagina que realiza un acto con un hombre, o con un joven, etc.

La masturbación es haram, y la desgracia aumenta con las imaginaciones.

La mayoría de los sabios de las primeras y de las últimas generaciones se inclinaron por considerar la masturbación haram -¡Buscamos refugio en Allah!-.

La mayoría de los salaf dijeron que es haram. Y entre los sabios de las generaciones posteriores: el gran sabio, Imam al-Albani -que Allah tenga misericordia de él-, y Sheij al-Islam Ibn Baz -que Allah tenga misericordia de él-. Asimismo, el gran sabio jurista Muhammad ibn Salih al-‘Uzaymin; asimismo, el muhaddith Sheij al-Wadi‘i -que Allah tenga misericordia de él-; asimismo, el gran sabio Sheij Salih al-Fawzan; el Comité Permanente; Sheij ‘Abd al-Muhsin al-‘Abbad; y los sabios de la Ummah en su totalidad dijeron que es haram.

Así pues, está prohibida.

Añade a ello que comete este pecado mientras imagina que mantiene relaciones con una mujer, o que realiza un acto de inmoralidad con un hombre -¡Buscamos refugio en Allah!-.


﴿...ظُلُمَاتٌ بَعْضُهَا فَوْقَ بَعْضٍ إِذَا أَخْرَجَ يَدَهُ لَمْ يَكَدْ يَرَاهَا ۗ وَمَن لَّمْ يَجْعَلِ اللَّهُ لَهُ نُورًا فَمَا لَهُ مِن نُّورٍ﴾

«...Tinieblas sobre tinieblas. Cuando saca la mano apenas la ve. A quien Allah no le da luz, no tendrá ninguna luz.»

 [Coran, 24:40]


Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/09/tener-relaciones-con-el-conyuge.html

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