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sábado, 10 de enero de 2026

La paciencia de Ibn Taymiyyah



 La paciencia de Ibn Taymiyyah


 Ibn al-Qayyim رحمه الله dijo:

Escuché al Shij al-Islam Ibn Taymiyyah -que Allah le conceda misericordia- decir:

«En este mundo hay un paraíso; quien no entra en él aquí, no entrará en el Paraíso del otro mundo».

Y una vez me dijo:

«¿Qué pueden hacerme mis enemigos? Mi paraíso y mi jardín están en mi pecho; vaya donde vaya, están conmigo y no me abandonan.

Si me encarcelan, para mí es un retiro espiritual;

si me ejecutan, muero como mártir;

y si me expulsan de mi tierra, me dan la oportunidad para conocer otro país».


Y estando en prisión, en la Ciudadela, decía:

«Si les diera tanto oro como pudiera contener esta fortaleza, no me parecería suficiente para agradecerles este favor».


O dijo palabras de significado similar:

«No los he recompensado lo suficiente por el bien del que han sido la causa».


Y mientras estaba encarcelado, solía decir en su postración:

«¡Oh Allah! Ayúdame a recordarte, a agradecerte y a adorarte de la mejor manera»,

repitiéndolo un número de veces que solo Allah conoce.


Y una vez me dijo:

«El verdadero prisionero es aquel cuyo corazón está impedido de volverse hacia su Señor,

y el cautivo es aquel que ha sido esclavizado por sus pasiones».


Cuando fue conducido a la Ciudadela y entró en su recinto, la miró y recitó:

﴿فَضُرِبَ بَيْنَهُم بِسُورٍ لَّهُ بَابٌ بَاطِنُهُ فِيهِ الرَّحْمَةُ وَظَاهِرُهُ مِن قِبَلِهِ الْعَذَابُ﴾

{...Y quedarán separados por un muro que tendrá una puerta tras la cual habrá misericordia, mientras que fuera, ante ella, estará el castigo.}

(Sura al-Hadid, 57:13)

Y por Allah, nunca he visto a nadie disfrutar de una vida más placentera que la suya, a pesar de la escasez de medios, la falta de comodidades y placeres, y a pesar de los encarcelamientos, amenazas y persecuciones.

A pesar de ello, era una de las personas con la vida más placentera, el pecho más amplio, el corazón más firme y el alma más alegre. El resplandor de la felicidad se reflejaba en su rostro.

Y cuando nuestro temor se intensificaba, nuestros pensamientos se volvían oscuros y la tierra parecía estrecharse para nosotros, acudíamos a él. Bastaba con verlo y escuchar sus palabras para que todo eso desapareciera y se transformara en serenidad, fortaleza, certeza y tranquilidad.

📚 Al-Wabil as-Sayyib wa Rafi‘ al-Kalim at-Tayyib, p. 109


Traducción: https://t.me/elconocimientolegislado

Texto en castellano: https://alhamdulillahialalislamwasunnah.blogspot.com/2026/01/la-paciencia-de-ibn-taymiyyah.html

Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2026/01/la-patience-dibn-taymiyyah.html


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