sábado, 11 de febrero de 2012

Si lloras, recuerda que... ✅



Si lloras, si lloras recuerda que...



Si lloras por tener un marido injusto, incrédulo en su hablar y en sus maneras, que te hace la vida muy difícil, recuerda lo que Assia tuvo que soportar por culpa de su marido, el faraón...



Si lloras por no haber tenido hijos, recuerda que Aisha no tenía nada de su bien amado Muhammed, nuestro amado Profeta (alaihi salat wa salam)... Y enviudó, muy joven, alrededor de los 20 años de edad, tuvo que vivir muchos años sin él y sin el fruto de sus entrañas a su lado...



Si lloras por tener un padre (o un pariente...), que rechaza la verdadera guía de Allah تعالى  y os persiguen por esto, de una manera u otra, recuerda a Ibrahim y a su propio padre que también, le maltrató precisamente de esta manera...



Si lloras por no haberte casado jamás, forzado(a) por soportar dificilmente la castidad, frustrado (a) por permanecer privado(a) de un amor bendecido por Allah تعالى, recuerda a Yahia, a Issa o a Yusuf, que permanecieron puros durante toda sus vidas; y Yusuf, que un día, prefirió la prisión a la invitación de la fornicación, a pesar de su belleza y el hecho de que las mujeres más deseables lo quisieron tentar...



Si lloras por padecer la enfermedad, recuerda a Ayub y este terrible mal que afectó su cuerpo, su vida, hasta perder los grandes beneficios de su pasado, para  encontrarse ocioso y en una miseria total, que tu mente nunca podrá concebir, ni tu ser nunca podrá imaginar tal sentimiento de tristeza...



Si lloras por ver a tu descendencia abandonar este mundo antes que tú, recuerda a nuestro Profeta Muhammad (alaihi salat wa salam) a sus hijos, nietos,  a los suyos que vio morir antes que él...



Si lloras por vivir rodeado(a) de incrédulos, o en un ambiente hostil a tu fe, duro con contigo, recuerda que ningún profeta lo fue en su país, ya que fueron todos tratados de mentirosos o locos por sus propios pueblos, y que no cesaron de hacer la guerra contra ellos, de apartarse de sus mensajes, y de los mandatos de Allah تعالى!


Si lloras por no tener trabajo, ni dinero, ni de lo que vivir, recuerda a los compañeros pobres del Profeta (alayhi salat wa salam): Abu Hurayrah, Salman, Ammar, Abu Dhar, Bilal... Y recuerda que tener un techo para cobijarte, algo de comer y algo para cubrir con pudor tu desnudez, eso ya es mucho para alguien que se le ha prometido morir, y dar cuenta de sus pecados ante el Señor. No olvides que la FÉ es la única riqueza verdadera, y la más grande y eterna. Y nunca Allah تعالى  se abstiene de llevar la subsistencia a sus siervos sinceros, como lo hace con las aves,  que el esfuerzo noble por el trabajo honesto y el mantenimiento de los lazos de parentesco asegura el rizq Insha Allah تعالى.



Si lloras por no haber conocido a tus padres, recuerda que el Profeta (alayhi salat wa salam) era huérfano. Si lloras al ver a alguien cercano, que te ama y que amas, rechazar la shahada (testimonio de fe), incluso en el momento de su muerte (¡que Allah تعالى nos preserve y nos haga morir musulmanes,sometidos a Allah  تعالى !) recuerda que el tío adoptivo del Profeta (alayhi salat wa salam), ¡el mismo fue un padre cariñoso con él, su protector, un apoyo y un defensor infalible!... Recuerda que el Profeta (alayhi salat wa salam) tuvo que afrontar el dolor insoportable de verlo fallecer insumiso...



Si lloras por no haber gozado de una alta educación, si la idea mortífera de no tener nada logrado sobre la Tierra te carcome como un cáncer, falta de recursos, de buena providencia, por la fuerza del destino, recuerda que el Profeta (alayhi salat wa salam) era analfabeto, pero Allah تعالى  le enseñó todo, la mejor de las ciencias, forjando su corazón, su alma y su espíritu en una luz sin igual, incomparable, trascendendió el mundo y su Historia, sobrepasando de lejos cada destello de conocimiento para toda la eternidad. Recuerda que  Allah تعالى  es el Mejor Educador de los seres, y pídeLe que te instruya en el bien en cada cosa (terrenal, intelectual, de comportamiento y espiritual), en la guía, pero trabajando realmente tú mismo, y verás que la sabiduría es un don que proviene de Él, que es mejor que todos los diplomas si ellos no sirven para adquirirla también.



Si lloras por vivir angustiado, por mil razones, por tener el cabello blanco, sin que esto pase facilmente... Entoces recuerda la ansiedad que pasó Jonás (Yunus), tragado en el vientre del gran pez, ¡sólo en la oscuridad en el medio del océano!



Si lloras por tener que cuidar de un niño sin ayuda, en circunstancias de vida difíciles para esto, recuerda a María (Maryam), cuando tuvo que dar a luz a su hijo Jesús (Isa), y se ocupó de él a continuación, de llevarle a un buen destino sin aliados con ella, ¡rodeada de mil peligros! Y no olvides también la madre de Ismael en pleno desierto, con su pequeño, el miedo que tuvo que afrontar en tal lugar, sin un alma para acompañarla...



Si lloras porque tienes la impresión de que el mundo entero ha conspirado contra ti, ¡recuerda la victoria de Badr, y la de David (Daud) contra Goliat!


Etc...

¡Oh! Yo podría seguir ampliando la lista de algunos casos de personajes, pero no puedo, porque son infinitas! ¡Sobre esto, te dejo reflexionar otras posibilidades, y meditar, meditar sobre ello!

Ahora quiero concluir diciendo que...



Si lloras, y eres musulmán, ¡sé fuerte, ten coraje y paciencia!

Que tu memoria nunca pierda de vista el ejemplo de los profetas y los piadosos, sus historias que algunas son sin duda destinadas a fortalecer tu corazón en la prueba!

¡Verás que no importa lo que estás pasando, ellos vencieron en lo peor!

Y eso, como fue el caso para ellos, no debe debilitar tu fe, sino más bien aumentarla, fortalecerla, porque como ellos, ¡si realmente pones tu confianza en Allah تعالى, serás salvado y recompensado!

La prueba es un test, un test diseñado para evaluar la sinceridad de nuestra creencia y la relación con Allah تعالى ... ¡ El Paraíso no es aquí, mi hermano, mi hermana!

Es aquí para el incrédulo...



El verdadero paraíso para nosotros será en el más allá, In sha Allah تعالى , habrá que merecerlo, como es merecido cada céntimo ganado sobre la tierra con el sudor de nuestra frente...

Esta comparación es simple...

Tenemos mucho por vivir y atravesar para forjarnos, purificarnos, ennoblecernos en la luz, y para prepararnos para ser dignos del Jardín de Allah تعالى ...



Mi hermano, mi hermana, sé constante, busca la ayuda de Allah تعالى por eso, Él no te abandonará, no...

¡Te lo ruego, no olvides nunca esto!

Nunca tomes las decisiones equivocadas, de los que se desvían del camino correcto...



Que Allahتعالى  nos mantenga en el  camino correcto y nos haga morir sometidos a Él Solo.




Tomado de: https://salafiyahathariyah.blogspot.com/2017/11/si-tu-pleures-si-tu-pleures-alors.html
Traducido  al castellano por Umm Amina